El mundo de la Danza Española ha perdido a una de sus más incónicas maestras y creadoras. Ha fallecido Victoria Eugenia,`Betty'.
Benita Jabato Muñoz, Betty, nació en Madrid en 1933. Estudió en Real Escuela Superior de Arte Dramático y Danza de Madrid donde se gradúa en 1948. Estudia Ballet con Karen Taft y Escuela Bolera con Angel Pericet.
En 1953 forma parte del primer elenco del Ballet de Antonio Ruiz Soler, en su presentación en el Festival Internacional de Música y Danza de Granada. Permanece en este ballet como partenaire de Antonio durante cinco años interpretando ballets creados por Antonio como Alegro de Concierto, Viva Navarra o Sonatas del Padre Soler.
Estudia también con el maestro Alberto Lorca que le anima a llevar a cabo sus primeras coreografías, entre las que se encuentran, Benamor (Luna), El Barberillo de Lavapiés (Barbieri), Pasión Gitana (Ruiz de Luna), Tres Danzas (Granados) y Rondeña (Albéniz), que hoy forman parte del patrimonio de la Danza Española.
Betty, fue, junto a Nana Lorca y Aurora Pons el triunvirato que dirigió el Ballet Nacional de España desde 1993 a 1997 ballet en el que había ingresado en 1980 con María de Ávila.
En su etapa de directora del BNE desarrolla una amplia actividad creativa, que dan como resultados obras míticas como Solo (Mascaraque, 1984), Danza IX (Granados y E. Halffter, 1985) y Chacona (Nieto, 1990), mientras que La Oración del Torero (Turina, 1994), A mi Aire (Granados, 1994) y Goyescas (Granados, 1996).
Maestra de grandes artistas de la Danza como José Antonio, Maribel Gallardo, Aida Gómez, Currillo, Antonio Canales, Antonio Márquez entre otros muchos, deja como herencia una obra impecable dedicada a la Danza Española, donde su estilo se define con una personalidad y elegancia característico.
Victoria Eugenia, 'Betty', pertenece ya al Olimpo de los elegidos, ese lugar donde están los creadores, que como ella, nunca dejaron atrás a un bailarín, y crearon obras para la posteridad que resisten sin merma el paso de los tiempos.
A ello hay que unir una empatía permanente con todos los que la rodeaban, y un amor por la Danza que transmitió a quienes tuvieron la dicha de compartir con ella el camino de este arte a través de su dilatada carrera.
La Academia de las Artes Escénicas de España quiere dar el pésame a todo el mundo de la Danza, a la familia de Victoria Eugenia y cuantos aman este arte del que Betty fue protagonista y gran creadora de patrimonio.
Descanse en paz, una gran bailarina, una gran maestra, una gran persona. La Danza ya tiene otra estrella en su historia para la posteridad.
Marta Carrasco Benítez