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Futuraescena reivindica el papel de las artes escénicas como «herramienta poderosa para transformar y humanizar la sociedad»
28 enero 2025
La presidenta de la Academia de Artes Escénicas de España, Cayetana Guillén-Cuervo, señala la necesidad de que «se oiga la voz del sector» La ensayista Remedios Zafra y la actriz y directora de la Royal Central School of Speech and Drama de Londres, Josette Bushell-Mingo, resaltan la capacidad de la creación escénica como elemento de integración El Teatro del Soho CaixaBank de Málaga ocupa el primer análisis dedicado a los espacios escénicos como ejemplo de iniciativa privada

Con la intención de «que se oiga la voz del sector», el foro Futuraescena aborda desde esta mañana en Matadero Madrid la situación en este ámbito creativo, al tiempo que busca «hacer más fuerte la telaraña, la red de apoyos, respeto y cariño» de los implicados. Así lo ha señalado la presidenta de la Academia de las Artes Escénicas de España (AAEE), Cayetana Guillén-Cuervo, quien ha remarcado la importancia de «aprender, estar juntos y generar espíritu crítico», además de fomentar el sentido de «pertenencia» y concienciar sobre «la importancia de las herramientas de las artes escénicas» en la sociedad.

La reivindicación ha continuado en la ponencia marco de la jornada inicial, a cargo de la ensayista e investigadora del Instituto de Filosofía del Consejo Superior de Investigaciones Científicas Remedios Zafra. «Las artes escénicas son una herramienta poderosa para transformar y humanizar la sociedad», ha sentenciado la especialista en cultura contemporánea. Estas manifestaciones culturales, ha insistido, ayudan «a ver la realidad de otras maneras y abren espacios para nuevos paradigmas y a crear espíritu crítico». A todo ello, ha añadido, se suman otras virtudes, como su contribución a «la cohesión social y la participación e implicación comunitaria» —una cualidad importante en un mundo marcado por la tiranía de las pantallas— o sus «efectos positivos en la salud mental».

Remedios Zafra, autora de El entusiasmo. Precariedad y trabajo creativo en la era digital, ha invitado a desmontar mitos en el terreno laboral de las artes escénicas, esa idea del amor al arte que lleva a «romantizar la precariedad», algo que «debería ser inadmisible», y ha reclamado «nuevos derechos laborales, pagos justos y cuidado de los trabajadores» en un sector que sufre «violencia burocrática y tristeza administrativa» por tener que dedicar a trámites administrativos el tiempo que deberían centrarse en la creación. 

La actriz y directora de la Royal Central School of Speech and Drama de Londres, Josette Bushell-Mingo, ha puesto de relieve otra cualidad de las artes escénicas también apuntada por Remedios Zafra: su contribución a la inclusión. En la escuela que preside, ha anotado, hay alumnos que hablan en 17 idiomas, incluida la lengua de signos: «debemos vivir y trabajar con la diversidad, inclusión y la igualdad». 

Convencida de que el acceso a la creación es «un derecho humano», desde su anterior cargo como directora del teatro sueco Riksteatern, Josette Bushell-Mingo ha convertido la defensa de «los derechos civiles, lingüísticos y artísticos de la comunidad de personas sordas» y de otros colectivos potencialmente excluidos en un pilar de su tarea.

En esta primera jornada del encuentro también se reivindicaron los espacios escénicos de distintos tipos, a través de la charla entre la directora del Teatro del Soho CaixaBank de Málaga, Aurora Rosales, y la directora del Festival de Teatro Clásico de Almagro, Irene Pardo. En el encuentro inicial en torno a «El futuro de los espacios escénicos» se ha hablado del modelo privado capitaneado por el actor Antonio Banderas. Un ejemplo singular, tal como ha resaltado Irene Pardo, de inversión en este campo fuera del circuito habitual de Madrid y Barcelona. 

El caso de Banderas encierra «un sueño»: el de una persona que tras 40 años de cine y de haber vivido en Hollywood se compra un escenario, «no como negocio», y se convierte en «mecenas de su propio proyecto» para que las personas que quieran dedicarse a las artes escénicas no tengan que irse de Málaga, ha relatado Aurora Rosales. La responsable del espacio ha dado algunas claves de su funcionamiento, basado en «programación y producción de la mayor calidad posible» para hacer viable un proyecto sin financiación pública, nacida desde lo privado y con apoyo de patrocinadores también privados.

Previamente, en el acto inaugural ha intervenido junto a Cayetana Guillén-Cuervo el que fuera primer presidente de la AAEE, José Luis Alonso de Santos, quien ha celebrado la convocatoria del encuentro para reflexionar sobre el futuro, el presente y el pasado, sin olvidar, ha remarcado, el «material principal» de las artes escénicas, que no es otro que «las viejas verdades del corazón». 

El acto de apertura ha contado también con la intervención del consejero del consejero de Cultura, Turismo y Deporte de la Comunidad de Madrid, Mariano de Paco, que ha recordado su vinculación con la AAEE, así como el papel fundamental de la cultura en otros ámbitos de su área, ya que los turistas acuden a Madrid motivados en un 70% por la oferta cultural. De Paco animó a la organización de Futuraescena a recoger ideas tanto para conmemorar el centenario de la Generación del 27 como para definir las ayudas al sector, y a elaborar un documento anexo a las actas del foro para indicar lo que puede hacerse desde la Comunidad «para mejorar las AAEE en los próximos diez años».

En un encuentro que reúne hasta el jueves a más de cuarenta especialistas en artes escénicas en Matadero Madrid, el director artístico de este centro cultural ha dado la bienvenida a los participantes de unas jornadas pensadas para «evolucionar, crecer y entendernos», ha indicado en sintonía con las palabras de la presidenta de la AAEE. 

El encuentro Futuraescena está organizado por la Academia de las Artes Escénicas de España, con la colaboración de la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte de la Comunidad de Madrid y con la complicidad de Matadero Centro de Creación Contemporánea y la Asociación de Diseñadores de Madrid (Dimad).

TRABAJO DE MESAS

TRABAJO DE MESA I. El escenario como espejo de la sociedad

La propuesta de Futuraescena para primer trabajo de mesa ha rastreado las posibilidades de ver el escenario como espejo de la sociedad, tal como se ha planteado en un diálogo «sobre las capacidades, límites y potencialidades de las artes escénicas al servicio de la cohesión social, el pensamiento crítico, la inclusión y la creatividad, en la compleja coyuntura histórica actual».

La directora artística de FiraTàrrega y gestora cultural, Anna Giribet, ha reflexionado sobre la posibilidad de posicionar las artes escénicas como un servicio de interés general. Se ha avanzado en ese sentido, tal como demuestran las encuestas de hábitos culturales, pero se está lejos de poder considerar estas manifestaciones culturales como «una necesidad colectiva», que es lo que justificaría ese «interés general» del público. 

Para generar esa necesidad, ha señalado Giribet, es necesario aprovechar la singularidad de las artes escénicas en contraste con «lo digital y la inmediatez» imperantes; y que los propios creadores se expliquen mejor para llegar a los públicos a los que no se llega, derribando ciertos estereotipos que rodean a la danza y el teatro y dejando ver la gran variedad que encierran estas disciplinas. La pedagogía y «salir a la calle» son vías para lograrlo, según la directora de FiraTàrrega. 

El espejo al que alude el título de la mesa de trabajo «sigue siendo heteropatriarcal», ha remarcado la dramaturga y directora de escena Denise Duncan, después de reconocer que poco a poco la diversidad se va reflejando en las instituciones y en los espacios donde se toman las decisiones, aunque ese espacio sigue estando «masculinizado». La también actriz y docente ha reconocido que se ha recorrido un camino para «lograr una mirada diversa», algo necesario «para que ese espejo no sea mentiroso», sino que refleje realmente la realidad.

Sobre la conexión con el público, el músico Dulzaro (Alberto Domínguez), expuso su caso particular, en el que le importa más «el apoyo de la gente» de los pueblos de los que nace su música tradicional que estar en un escenario ante mucho público. Para él, ha asegurado «un escenario con 1.000 o con 100 personas es lo mismo».

La dramaturga y creadora escénica, María Velasco, reconocida con Premio Nacional de Literatura Dramática 2024, ha insistido en el «deber de contemporaneidad» en las artes escénicas, que contribuiría ese carácter de espejo de la sociedad. «Si solo nos dedicamos a conservar el repertorio omitimos otro tipo de discursos», ha advertido.  

El actor, dramaturgo y director de la compañía La Estampida José Troncoso ha animado a que la creación escénica sepa «mirar al otro y ver lo auténtico que hay en él», y no caer en un «sentido de la posteridad» que tantas veces impregna las iniciativas escénicas, ni en la velocidad que se impone en la sociedad.

 

TRABAJO DE MESA II: Marco para una política escénica

Con la vocal de la AAEE Carmen Márquez como moderadora, el segundo trabajo de mesa ha analizado el «Marco para una política escénica» en un diálogo  con el profesor de Sociología y Trabajo Social de la Universidad de Valladolid Francisco Javier Gómez González,  el asesor de Artes Escénicas de la Comunidad de Madrid Manuel Lagos, la directora del Teatro Nacional de Cataluña, Carme Portaceli, la directora General de Grup Focus, presidenta de ADETCA y la vicepresidenta de FAETEDA, Isabel Vidal, y el actor Abdelatif Hwidar.

Como punto de partida, Francisco Javier Gómez González se ha adentrado en el comportamiento del público y ha resaltado que el consumidor cultural ha cambiado, afectado por un exceso de información que genera angustia y adicción. En un contexto dominado por la velocidad, el profesor ha apuntado la necesidad de recuperar desde las artes escénicas la profundidad frente a los formatos muy breves a los que se ha entregado el consumidor.

Manuel Lagos ha abogado por implicar en la gestión cultural a todos los vectores que hacen posible la cultura, desde el público hasta los ámbitos donde se toman las decisiones. «Ya no se puede adoptar un plan de ayudas sin tener en cuenta lo que opina la ciudadanía ni las necesidades del sector, todo ello encauzado con la administración pública», ha apuntado.

Sobre el asunto de la igualdad de género en el sector, Carme Portaceli ha recordado que existe una ley de igualdad, pero que su incumplimiento no conlleva una penalización. Hay que cuidar de qué se habla y cómo en los escenarios, y contar pequeñas historias que cambian el mundo» para avanzar en ese sentido, ha reivindicado.

La colaboración público-privada constituye para Isabel Vidal la clave para salvar las dificultades en el ámbito escénico. Las soluciones, a su juicio, pasan por lograr un gran pacto por la cultura, una mejor dotación presupuestaria, una especial protección de la cultura o la creación de un tejido empresarial fuerte, además de otras medidas como campañas para incentivar el consumo cultural, un plan de giras, la búsqueda de un equilibrio territorial en este ámbito y cuidar las artes y las humanidades en el sistema educativo.

El actor Abdelatif Hwidar ha dado su visión personal sobre un mundo donde cuesta romper con determinados estereotipos en el reparto de papeles, donde un intérprete árabe ve reducidas sus posibilidades de actuar. 

 

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