Celso Cleto
Celso Cleto es un nombre ineludible del teatro portugués: director, dramaturgo y productor. Es el Director del Teatro Dramax, Centro Dramático de Oeiras. Ha dirigido más de 70 espectáculos.
Su formación artística comenzó en 1983, en la Escola de Teatro da Comuna, bajo la dirección del maestro João Mota, pero fue en la Facultad de Artes de la Universidad de Lisboa donde se cruzó con grandes figuras de la dramaturgia y la poesía nacional, como Osório Mateus, Urbano Tavares Rodrigues, Manuel Gusmão, Helena Serôdio y Maria João Brilhante, entre otros, figuras que moldearon su pensamiento y su visión del mundo.
Posteriormente asume el papel de asistente de Artur Ramos y, posteriormente, de Carlos Avilez, con quienes tiene la oportunidad de trabajar juntos en decenas de espectáculos teatrales. Fue subdirector del Teatro Nacional D. María II junto a Carlos Avilez, donde participó en cientos de espectáculos, y también participó activamente en la realización de Mega Eventos Lisboa 94 y Expo 98. Antes de dejar el Teatro Nacional, montó la obra Noche Madre.
Su debut como director tuvo lugar en 1997, en la ciudad de Porto, con el espectáculo Henriqueta Emília da Conceição de Mário Cláudio.
Trabaja habitualmente en España donde ha dirigido Mujeres Frente al Espejo, Esperando a Diana, el gran éxito español La Curva de la Felicidad y también Freno de Mano, Puerta con Puerta y Boleros, Mentiras y Vídeos Caseros.
En 2013 debutó como dramaturgo con la obra A Casa do Fim da Linha, con la participación de Sofia Alves y Manuela Maria en los papeles principales. Posteriormente, en 2015, estrenó su segunda obra como dramaturgo, Uma casa cerca de da Praia.
A principios del siglo XXI funda la Compañía de Teatro Dramax Oeiras, el Centro Dramático de Oeiras, donde trabaja como Director. Paralelamente, recorre sus espectáculos con actuaciones por todo Portugal. También presenta algunas de sus producciones en España, concretamente en el Teatro de Belas Artes de Madrid, con obras representadas en portugués, como Miss Daisy, Sabina Freire y El asedio de Leningrado.
Siempre mirando hacia el futuro, Celso Cleto no se limita al presente, sino que también busca, a través de las nuevas generaciones, perpetuar el patrimonio teatral que tanto le costó construir. Con su incansable dedicación y pasión por el arte, asegura que su legado en el teatro, con su profundidad y capacidad transformadora, perdure para las generaciones venideras.